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Artesanos en escena
About This Project

Dos hilos, una memoria es una propuesta escénica que explora el patrimonio artesanal de La Palma a través del teatro y la memoria colectiva. El proyecto pone el foco en dos tradiciones profundamente arraigadas en la isla: el trabajo de las hilanderas de El Paso y el arte del bordado de la Villa de Mazo, saberes transmitidos de generación en generación que forman parte del legado cultural insular.

Basada en un texto original de Judith Arzola y adaptada para la escena por Antonio Fumero, la obra propone un viaje por las historias, técnicas y emociones que rodean estos oficios. A través de una dramaturgia contemporánea y una estética cuidada, la pieza revela cómo cada puntada, cada hilo y cada gesto artesanal contiene también fragmentos de la memoria colectiva de La Palma.

El proyecto forma parte de Artesanos en escena, una línea de trabajo impulsada por Cultura Mágica que investiga la relación entre artes escénicas, patrimonio cultural y oficios tradicionales. Tras experiencias anteriores dedicadas a la carpintería de ribera, esta nueva creación se adentra en el universo íntimo y delicado de la seda y el bordado, situando a las artesanas y a sus saberes como protagonistas culturales.

La puesta en escena combina interpretación teatral y presencia real de artesanas, generando un diálogo entre representación y práctica viva. En ella participan intérpretes locales junto a bordadoras que aportan al escenario la dimensión auténtica del oficio, reforzando la conexión entre arte, tradición y territorio.

Además, el proyecto incorpora un formato de ensayo abierto, que invita al público a presenciar el proceso creativo y a participar activamente en la evolución de la obra. De este modo, el espectáculo se convierte en un espacio compartido de experimentación y escucha, donde la memoria colectiva se teje entre escena y espectadores.

Con Dos hilos, una memoria, el escenario se transforma en un lugar para detenerse, observar las manos que sostienen la herencia cultural y recordar que la identidad de La Palma también se construye con hilo, aguja, paciencia y memoria.